miércoles, 9 de agosto de 2017

8308 Después de la tormenta viene la calma, gracia a Dios, un poco rampante, pero no hay donde elegir,



Después de la tormenta viene la calma, gracia a Dios, un poco rampante, pero no hay donde elegir, seis horas después de su paso empezamos a levantar cabeza, los que las provocan, plenos de energías no se enteran de nada, siguen con sus vidas y no miran atrás para ver los daños colaterales provocados, sólo los valoran cuando los sufren en carne propia, cosas naturales de este mundo de hoy, muy justo él.

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9895 reparar los errores.

Me pasé, tendré que poner menos la próxima vez no vayamos a liarla, al final hasta aprenderé a dosificarla, la esperanza nunca se debe de...